SOUVENIR
SOUVENIR
Esta madrugada está cargada de nostalgia…
Tu nombre juguetea en mis recuerdos
En ese souvenir de tu figura por la casa.
Sin ti cerca…¡La tristeza se hace larga…Larga…!
¡Eres dulce melancolía que me atrapa!
Me acaricias como aleteo de mariposas muertas que abren sus alas rendidas Para no caer en el abismo del Hades que las espera para consumirlas.
Hago un paréntesis (...)...
Tomo mi libreta, escribo un verso que guardo luego en la memoria,
lo recito como una letanía para traerte como a un milagro a mi existencia.
Tu voz me hace sentir una añoranza tan dulce…¡Que me besa el alma!
Eres remembranza cuando llega a mi recuerdo, el abrazo donde me vi envuelta y perdida entre tus ojos me dormía, sin tener miedo a la vida.
No, se que no te has ido para siempre, sin embargo…
¡En mi reminiscencia te hablo de lejos, para imaginar que por mis suspiras!
¿Recuerdas las golondrinas bajo los aleros?
¿Las garzas volando sobre la laguna?
Vienes en el recuerdo de que vimos juntos, se quedaron impregnadas en mis pupilas como un eco dulce que te trae la tenue brisa.
Deleitosa reminiscencia al evocar el beso de tu alma y la mía.
Te haces presente en el jardín que da a la calle, en la ventana cuando la lluvia cae,
en la neblina del cielo que nos cobijó desnudos y que parece que por ti también espera.
Estas presente en el suave musitar de mis palabras, como una agonía placentera que tu beso afable me reclama.
Y regresas en ese souvenir indulgente que viene como ola arrebatada, hace pasear tu figura por mi cuerpo en un bondadoso dar en la distancia.
Te espero en el estallido del sol rompiendo el alba, te espero en ese estruendoso paisaje que forman las nubes en el cielo besando las montañas.
Me entrego dócilmente a tu recuerdo…
¡Soy una víctima más de la distancia…!
Y tú, indulgente me regalas versos, diciéndome que un día volverás sobre tus pisadas para crear de nuevo…
¡Un universo de sueños en nuestras madrugadas!
No dejes que me falte tu respirar cerca a mi cara, que no me falte tu abrazo y tu caricia porque tú brillas como el sol en mi oscuridad callada, tú eres la luz que ilumina mi esperanza.
Vienes siempre cargado de calma, eres como un rio de amor que se desborda lento en mis entrañas.
Martha Lombana
Colombia
Escrito en México
Esta madrugada está cargada de nostalgia…
Tu nombre juguetea en mis recuerdos
En ese souvenir de tu figura por la casa.
Sin ti cerca…¡La tristeza se hace larga…Larga…!
¡Eres dulce melancolía que me atrapa!
Me acaricias como aleteo de mariposas muertas que abren sus alas rendidas Para no caer en el abismo del Hades que las espera para consumirlas.
Hago un paréntesis (...)...
Tomo mi libreta, escribo un verso que guardo luego en la memoria,
lo recito como una letanía para traerte como a un milagro a mi existencia.
Tu voz me hace sentir una añoranza tan dulce…¡Que me besa el alma!
Eres remembranza cuando llega a mi recuerdo, el abrazo donde me vi envuelta y perdida entre tus ojos me dormía, sin tener miedo a la vida.
No, se que no te has ido para siempre, sin embargo…
¡En mi reminiscencia te hablo de lejos, para imaginar que por mis suspiras!
¿Recuerdas las golondrinas bajo los aleros?
¿Las garzas volando sobre la laguna?
Vienes en el recuerdo de que vimos juntos, se quedaron impregnadas en mis pupilas como un eco dulce que te trae la tenue brisa.
Deleitosa reminiscencia al evocar el beso de tu alma y la mía.
Te haces presente en el jardín que da a la calle, en la ventana cuando la lluvia cae,
en la neblina del cielo que nos cobijó desnudos y que parece que por ti también espera.
Estas presente en el suave musitar de mis palabras, como una agonía placentera que tu beso afable me reclama.
Y regresas en ese souvenir indulgente que viene como ola arrebatada, hace pasear tu figura por mi cuerpo en un bondadoso dar en la distancia.
Te espero en el estallido del sol rompiendo el alba, te espero en ese estruendoso paisaje que forman las nubes en el cielo besando las montañas.
Me entrego dócilmente a tu recuerdo…
¡Soy una víctima más de la distancia…!
Y tú, indulgente me regalas versos, diciéndome que un día volverás sobre tus pisadas para crear de nuevo…
¡Un universo de sueños en nuestras madrugadas!
No dejes que me falte tu respirar cerca a mi cara, que no me falte tu abrazo y tu caricia porque tú brillas como el sol en mi oscuridad callada, tú eres la luz que ilumina mi esperanza.
Vienes siempre cargado de calma, eres como un rio de amor que se desborda lento en mis entrañas.
Martha Lombana
Colombia
Escrito en México

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